STOKA / Procesos del almacén

Qué medimos antes de proponerle cualquier sistema

Todo proyecto de STOKA arranca con un diagnóstico sin cargo: medimos su depósito y le devolvemos números propios, sirvan o no para vendernos algo. Trabajamos primero con los datos que nos pasa y, si el proyecto lo justifica, vamos a planta a medir. De ahí sale cuánta altura está desperdiciando, cuántas posiciones tiene de verdad y qué parte del problema se resuelve reordenando, sin comprar un solo equipo.

Cuéntenos su problema

¿Qué es exactamente un diagnóstico de depósito?

Es una evaluación sin cargo de cómo está funcionando su depósito hoy. Medimos altura libre, posiciones, ocupación real, rotación del inventario y movimientos por día, y le entregamos esos números en un informe. Con eso va a saber si le conviene reordenar, ampliar o automatizar, antes de gastar. Si con reordenar alcanza, el informe lo dice.

Qué se mide, y por qué se mide eso

La primera medida es la altura libre al punto más bajo del techo: a la viga, al caño de incendio, a la luminaria, nunca al punto más alto de la cubierta. Esa diferencia suele ser de un metro o más y define qué se puede instalar. Después contamos las posiciones que tiene hoy y las comparamos con las que usa de verdad. Miramos el perfil de rotación del inventario, es decir qué porcentaje de sus artículos concentra la mayor parte de los movimientos. Registramos la unidad de carga —pallet, caja o bulto suelto—, los movimientos por día en hora pico y el estado del piso. La altura libre también fija cuánto se puede densificar: el tope es multiplicar hasta 3 veces lo que guarda hoy con estantería convencional, y cuánto de ese margen se alcanza sale de esos mismos datos.

Ocupación real contra ocupación aparente

Un depósito puede verse lleno y estar medio vacío. La ocupación aparente es la sensación de que no entra nada más; la ocupación real es cuántas de sus posiciones están efectivamente ocupadas y cuánta mercadería hay dentro de cada una. Es común encontrar racks completos con pallets a media altura, pasillos usados como estantería y mercadería que no se mueve hace meses ocupando las mejores ubicaciones. Nosotros medimos las dos cosas y le mostramos la brecha. Si la brecha es grande, el problema no es de espacio: es de organización, y se arregla con trabajo de layout y reglas de ubicación. Si la brecha es chica y aun así no entra, ahí sí tiene sentido hablar de altura y de equipamiento.

Cuánto cuesta el metro cuadrado que está ocupando de más

Poner precio al espacio cambia la conversación. Según CBRE, en el segundo trimestre de 2026 el alquiler de depósito premium en el AMBA promedió 7,33 dólares por metro cuadrado por mes, con diferencias fuertes según la zona: 14,52 en la Ciudad de Buenos Aires y 5,59 en el corredor de la Ruta 9. Construir una nave industrial propia costaba entre 180 y 430 dólares el metro cuadrado, según OneMake en junio de 2026. La vacancia premium del AMBA era del 10,15%, con absorción neta negativa: hay metros disponibles, pero mudarse tiene un costo. El diagnóstico convierte los metros que está desaprovechando en plata por mes, y recién con ese número se puede comparar contra cualquier alternativa.

Un diagnóstico que sólo puede terminar en «compre esto» no es un diagnóstico

Somos claros con el conflicto de interés: STOKA diseña, importa, instala e integra sistemas de almacenaje y automatización. Si el diagnóstico estuviera armado para que la respuesta sea siempre la misma, no serviría de nada. Por eso lo entregamos con los números medidos y con las opciones separadas: qué se resuelve reordenando, qué se resuelve con estantería o racks, y qué requiere automatizar. Muchas veces la primera columna alcanza. Cuando la recomendación es no comprar nada todavía, se la damos por escrito y quedamos disponibles para cuando el volumen lo justifique. Un informe que puede mostrarle a su director financiero y discutir línea por línea vale más que una propuesta que nadie puede auditar.

Cómo hacemos el diagnóstico, paso a paso

El proceso va del primer llamado al informe entregado y depende de qué tan ordenados estén sus datos. Puede frenarlo en cualquier punto: no hay compromiso de compra ni presupuesto atado al diagnóstico.

  1. 01

    Nos cuenta el problema

    Una llamada corta para entender qué le está pasando: si se quedó sin lugar, si tarda en despachar, si el inventario no cierra. Sin esa conversación, los números no significan nada.

  2. 02

    Nos pasa los datos que ya tiene

    Planilla de stock, movimientos de los últimos doce meses, plano del depósito si existe y fotos. Con eso solo ya podemos calcular rotación, unidad de carga y ocupación teórica antes de pisar la planta.

  3. 03

    Visita y medición en planta

    Si el proyecto lo justifica, vamos con distanciómetro y planilla: altura libre al punto más bajo, ancho de pasillos, estado y planitud del piso, columnas, portones y sectores de carga y descarga.

  4. 04

    Cruce de datos y escenarios

    Armamos tres escenarios comparables: seguir igual, reordenar sin comprar equipamiento y automatizar. Cada uno con metros liberados, posiciones ganadas y lo que cuesta sostenerlo por mes.

  5. 05

    Entrega del informe y discusión

    Le presentamos el informe y lo discutimos con su equipo de operaciones y de finanzas. Si la conclusión es que no necesita comprar nada, esa también es una conclusión válida y queda escrita.

Cuándo el diagnóstico termina sin una compra

Pasa seguido, y es un buen resultado. Si su ocupación real está bastante por debajo de la aparente, si tiene mercadería sin movimiento durante meses ocupando las ubicaciones más cercanas al despacho, o si sus artículos de mayor rotación están dispersos por todo el depósito, el problema es de reglas y no de fierros. En esos casos la recomendación es trabajar el layout, definir criterios de ubicación por rotación, estandarizar la unidad de carga y depurar el stock muerto. Son cambios que se hacen con su propia gente y sus propios autoelevadores, y que suelen liberar espacio en pocas semanas. También descartamos automatizar cuando el volumen diario es bajo y estable, cuando la mezcla de productos cambia todo el tiempo o cuando el edificio no da la altura libre necesaria. En esos escenarios se lo decimos, y volvemos a hablar cuando el escenario cambie.

Preguntas frecuentes

¿El diagnóstico tiene costo?

No. La evaluación es sin cargo, incluida la visita a planta cuando el proyecto la justifica. Lo que pedimos a cambio es acceso a datos reales: movimientos, stock y plano. Si después decide no avanzar, el informe queda suyo igual y puede usarlo con quien quiera.

¿Qué información tengo que preparar?

Idealmente, la planilla de stock con unidades y volumen, los movimientos de entrada y salida de los últimos doce meses, el plano del depósito y la altura libre si la conoce. Si no tiene todo, arrancamos con lo que haya: la medición en planta completa lo que falta.

¿Por qué miden la altura a la viga y no al techo?

Porque lo que se instala no puede pasar el punto más bajo. Vigas, caños de incendio, luminarias y conductos bajan el límite útil, muchas veces más de un metro. Diseñar contra la altura de cumbrera es la forma más común de que un proyecto después no entre.

¿Qué me llevo del diagnóstico?

Un informe con las mediciones tomadas, la ocupación real contra la aparente, el perfil de rotación de su inventario y tres escenarios comparados en metros liberados, posiciones ganadas y costo mensual. Todavía sin marcas ni modelos: primero queda claro el problema, después se elige la solución.

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