STOKA / Sistemas

Almacenar en profundidad: cuánta densidad se gana y qué acceso se resigna

Los sistemas de alta densidad guardan la mercadería en profundidad, dentro del canal de la estantería, y no en posiciones sueltas separadas por pasillos: se gana superficie de almacenamiento y se resigna acceso directo a cada pallet. STOKA diseña, importa, instala e integra las tres variantes que hoy tienen sentido en la Argentina, drive-in, push-back y carro satélite dentro del canal, y las elige recién después de mirar su mezcla de referencias, su rotación y la altura libre real del edificio. Primero el proceso; la profundidad viene después.

Cuéntenos su problema

¿Cuánto piso se está llevando el pasillo en su depósito?

El pasillo no guarda nada: es solamente el lugar por donde pasa el autoelevador. En un depósito con estantería selectiva convencional, buena parte de la superficie está ocupada por circulación. Almacenar en profundidad reduce la cantidad de pasillos y devuelve ese metraje a la mercadería, sin mudarse ni levantar una nave nueva.

Qué es el almacenamiento compacto: drive-in, push-back y carro satélite

En criollo: en vez de dejar cada pallet a mano contra un pasillo, se apilan varios pallets uno detrás del otro dentro de un mismo canal de estantería. Menos pasillos, más mercadería en la misma nave. A esa familia se la llama almacenamiento compacto o de alta densidad, y agrupa tres soluciones que se diferencian por cómo llega el pallet al fondo del canal: el autoelevador entra al canal (drive-in), el pallet nuevo empuja al anterior sobre carros o rodillos (push-back), o un carro motorizado lo lleva hasta el fondo por usted (carro satélite dentro del canal, o pallet shuttle). En los rangos que maneja STOKA, la compactación puede multiplicar por tres la densidad y liberar hasta el 66% del piso ocupado hoy. El precio de esa ganancia siempre es el mismo: pierde acceso directo a cada posición individual. Por eso la decisión no arranca por el equipo, arranca por su mezcla de referencias y por la rotación.

Drive-in: el autoelevador entra al canal

En un sistema drive-in la estantería forma canales continuos sin pasillos intermedios y el autoelevador entra adentro del canal para dejar o retirar el pallet. Es la variante que más densidad entrega, porque casi todo el volumen construido queda ocupado por mercadería y no por circulación.

Seguir leyendo

A cambio funciona como una pila de cajones: el último pallet que entró es el primero que puede salir. Esa lógica se llama LIFO, sigla inglesa de last in, first out, que en criollo significa lo último que entra es lo primero que sale. Conviene cuando hay pocas referencias distintas y mucho volumen de cada una, porque cada canal se dedica a una sola referencia y se llena y se vacía completo. Pide disciplina operativa: que el autoelevador circule dentro de la estantería exige capacitación, buena visibilidad y protecciones en los montantes. La profundidad del canal, la cantidad de niveles y los perfiles se definen en el relevamiento y se entregan en la ficha técnica del diagnóstico.

Push-back: la carga empuja a la anterior

En push-back cada canal lleva carros escalonados o rodillos sobre rieles con pendiente. El autoelevador deposita el pallet en la boca del canal y, al ingresar el siguiente, el nuevo empuja al anterior hacia el fondo; cuando se retira uno, los que quedan bajan solos hasta el frente por gravedad.

Seguir leyendo

El autoelevador nunca entra a la estantería: trabaja siempre desde el pasillo, de frente. Eso hace que los ciclos sean más rápidos que en drive-in y que el riesgo de golpes contra la estructura baje mucho, que es donde suele estar el costo oculto de un sistema compacto. La contracara es que la profundidad útil de cada canal es menor que en drive-in, así que la densidad final también. También trabaja en modo LIFO. Suele encajar bien cuando hay una cantidad intermedia de referencias, cada una con volumen suficiente para ocupar un canal entero, y cuando la operación tiene picos de entrada y salida que castigan los tiempos.

Carro satélite dentro del canal: profundidad sin que entre el autoelevador

El carro satélite, o pallet shuttle, es un carro motorizado que viaja por dentro del canal llevando el pallet hasta el fondo y trayéndolo de vuelta. El autoelevador solamente lo deja en la boca del canal y sigue con otra tarea.

Seguir leyendo

Como nadie circula adentro de la estantería, se pueden proyectar canales mucho más profundos que en drive-in sin multiplicar el riesgo, y los tiempos de ciclo dejan de depender de la pericia del operador. Es además la única de las tres variantes que admite trabajar en las dos lógicas: si se carga y se descarga por el mismo extremo, funciona como LIFO; si se carga por un extremo y se descarga por el opuesto, funciona como FIFO, sigla inglesa de first in, first out, es decir lo primero que entra es lo primero que sale, que es lo que pide la mercadería con vencimiento. Es también la variante que mejor se lleva con la cámara de frío: los sistemas con carro satélite trabajan hasta −25 °C.

Qué cambia en la operación diaria

Un sistema compacto no cambia solo la estantería: cambia cómo se ubica y cómo se cuenta. La unidad de ubicación deja de ser la posición individual y pasa a ser el canal, así que el criterio de asignación tiene que estar escrito y respetado, mejor si está soportado por un sistema de gestión de depósito, o WMS por su sigla inglesa, warehouse management system: el software que decide y registra dónde va cada pallet.

Seguir leyendo

Hay que revisar también la flota, porque cada variante pide un tipo de autoelevador y una altura de mástil distinta, y hay que revisar el piso, porque la planitud y la carga admisible condicionan la altura a la que se puede llegar. La ganancia real no aparece el día de la instalación, aparece cuando el criterio de canal está en régimen. Por eso STOKA arranca por el relevamiento del proceso y recién después dimensiona el sistema.

Cinco criterios para elegir entre drive-in, push-back y carro satélite

No publicamos tablas de especificaciones modelo por modelo: la ficha detallada se entrega con el diagnóstico, dimensionada sobre su operación. Estos son los criterios con los que se elige.

Referencias contra volumen por referencia
Es el criterio que más pesa. Pocas referencias con mucho volumen de cada una habilitan canales profundos; muchas referencias con poco volumen de cada una desaprovechan el canal y terminan generando huecos que nadie usa.
Rotación y vencimiento
Si la mercadería vence o exige trazabilidad estricta por lote, necesita FIFO, lo primero que entra es lo primero que sale. Drive-in y push-back trabajan en LIFO; el carro satélite admite las dos lógicas según cómo se configure el canal.
Altura libre disponible
La altura define cuánto se puede densificar: el tope es multiplicar hasta 3 veces lo que guarda una estantería convencional. Cuánto de ese margen le corresponde depende además de la unidad de carga y del acceso que necesite. Se mide en el relevamiento.
Piso, flota y personal
La planitud del piso, su carga admisible, el tipo de autoelevador y el nivel de capacitación del equipo definen qué variante es realista. Cuanto más entra el autoelevador a la estantería, más pesan la formación y las protecciones.
Temperatura de trabajo
Si el depósito o una parte es cámara de frío, el rango condiciona la solución. Los sistemas con carro satélite trabajan hasta −25 °C, y los sistemas automáticos con transelevador llegan a −30 °C. Fuera de esos rangos hay que revisar el planteo.

Ingeniería aplicada a su operación

¿Cuándo no conviene un sistema de alta densidad?

Cómo trabajamos

No conviene cuando el negocio necesita llegar a cualquier referencia en cualquier momento. Si tiene muchas referencias distintas y los pedidos son variados y chicos, la profundidad se transforma en un problema: para sacar el pallet que necesita tiene que mover los que están adelante, y ese movimiento improductivo se come la ganancia de superficie. Tampoco conviene cuando la mercadería tiene vencimiento y el FIFO es obligatorio, es decir cuando lo primero que entra tiene que ser lo primero que sale, y la configuración disponible trabaja en LIFO: ahí el sistema pelea contra el control de lotes en lugar de ayudarlo. Y no conviene cuando el volumen por referencia no alcanza para llenar un canal entero, porque un canal a medio llenar ocupa el lugar completo igual. En esos casos la respuesta suele ser estantería selectiva bien diseñada, una zona de preparación de pedidos separada o una combinación de las dos cosas. Decirlo antes de vender es parte del trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede combinar alta densidad con estantería selectiva convencional?

Sí, y en la mayoría de los depósitos es lo que termina pasando. Las referencias de mucho volumen y poca variedad van a canales profundos, y las de mucha variedad y poco volumen quedan en posiciones selectivas con acceso directo. El corte entre una zona y otra sale del análisis de rotación del relevamiento.

¿Cuánto tarda una instalación?

El plazo de referencia que maneja STOKA es de 3 a 4 meses desde la orden de compra, y cubre fabricación, importación, montaje y puesta en marcha. El relevamiento y el diseño son previos. Si hay que intervenir el piso o el sistema de incendio, esa obra corre por separado y se presupuesta aparte.

¿Conviene esto o mudarse a un depósito más grande?

Es una cuenta que hay que hacer con números propios. Como referencia, el alquiler industrial premium en el AMBA promedia USD 7,33 por m² por mes, con CABA en USD 14,52 y el corredor de la Ruta 9 en USD 5,59 (CBRE, Q2 2026). Densificar lo que ya tiene compite contra ese alquiler todos los meses.

¿Y si más adelante quiero automatizar?

El planteo compacto es un paso natural hacia la automatización, porque ordena el criterio de ubicación y la lógica de canal antes de sumar equipos. STOKA diseña los sistemas para que la evolución sea posible, pero no la recomienda por defecto: primero el proceso, robótica solo si el volumen y la repetición la justifican.

Pongamos números a su depósito

Pida el relevamiento: STOKA mide altura libre, piso, mezcla de referencias y rotación, y le entrega el diagnóstico con la ficha técnica de la solución que corresponde.