STOKA / Cómo trabajamos

Del primer dato a la puesta en marcha

Todo proyecto de STOKA empieza con los datos de su operación, no con un catálogo. Con el plano, el maestro de productos y los movimientos de un período representativo, STOKA evalúa qué conviene hacer, en qué orden y con qué tecnología. Si no conviene hacer nada, también se lo decimos.

Cuéntenos su problema
  • Evaluación sin cargo con sus datos
  • Del orden a la automatización, por etapas
  • Proyectos en toda Latinoamérica

El método es el mismo para un almacén, un depósito o una bodega: lo que cambia es la escala, no el orden de las preguntas.

Qué pasa cuando nos escribe

Su consulta la lee el mismo equipo de ingeniería que va a trabajar en el proyecto. No hay una capa comercial que después lo derive a otra persona. Le respondemos en 24 horas hábiles.

Esa primera respuesta no es una cotización. Dice si hay algo para evaluar con lo que nos contó, qué datos faltan para evaluarlo bien y cuál sería el paso siguiente. Si lo que necesita no es algo que podamos resolver, se lo decimos ahí mismo, antes de que invierta tiempo en reuniones.

Las cinco etapas de un proyecto

Ninguna etapa empieza sin que la anterior haya cerrado con algo escrito.

  1. Contacto

    Qué hace STOKA
    Leemos la consulta, la contrastamos con operaciones parecidas y respondemos en 24 horas hábiles.
    Qué necesita de usted
    El síntoma concreto: se quedó sin espacio, los pedidos salen tarde, el stock del sistema no coincide con el del pasillo.
    Qué recibe al terminarla
    Una respuesta que dice si hay algo para evaluar, qué datos faltan y cuál es el paso siguiente.
  2. Relevamiento de datos

    Qué hace STOKA
    Definimos qué hace falta medir y cómo, y revisamos la consistencia de lo que llega. La evaluación se hace a distancia con sus datos; la visita técnica se coordina cuando el proyecto la justifica, y lo que se verifica en ella se lo decimos de antemano.
    Qué necesita de usted
    El plano con medidas y altura libre, el maestro de productos con su unidad de carga y los movimientos de un período representativo.
    Qué recibe al terminarla
    La lista cerrada de datos del proyecto, y ayuda para armar los que todavía no tenga relevados.
  3. Diagnóstico y propuesta

    Qué hace STOKA
    Calculamos la capacidad real del edificio, comparamos alternativas de proceso, distribución y equipamiento, y ordenamos por etapas lo que conviene hacer.
    Qué necesita de usted
    Las restricciones que no están en los datos: el presupuesto disponible, los plazos del negocio y lo que no se puede tocar.
    Qué recibe al terminarla
    El diagnóstico y la propuesta ordenada por etapas, con el orden de magnitud de la inversión de cada una.
  4. Ejecución por etapas

    Qué hace STOKA
    Coordinamos la ingeniería de detalle, la importación cuando hay equipamiento, el montaje, la integración con el sistema de gestión y las pruebas de aceptación.
    Qué necesita de usted
    El alcance aprobado y las ventanas de trabajo que la operación pueda sostener.
    Qué recibe al terminarla
    La etapa funcionando y su documentación. En un proyecto de automatización, la puesta en marcha es de 3 a 4 meses. En ordenar, equipar y mecanizar el plazo depende de la superficie y de la cantidad de ubicaciones: se lo damos cerrado después del relevamiento.
  5. Acompañamiento

    Qué hace STOKA
    Capacitamos al equipo que opera, revisamos el funcionamiento contra la operación real y evaluamos qué conviene como etapa siguiente.
    Qué necesita de usted
    El equipo que va a operar el sistema, disponible para la capacitación.
    Qué recibe al terminarla
    El soporte del sistema que instalamos y el plan de mantenimiento del equipo, que fija su fabricante y se entrega con la documentación del proyecto.

La integración con el sistema de gestión que su empresa ya usa se evalúa en el relevamiento, no al final.

Qué datos pedimos y para qué sirve cada uno

Ninguno es un trámite. Cada uno cierra una pregunta que, sin él, solo se puede contestar con una estimación. Si le falta alguno, escríbanos igual: parte del trabajo inicial es ayudar a armarlo.

  • Plano con medidas y altura libre

    Cuánto volumen tiene realmente disponible el edificio, que casi nunca coincide con los metros cuadrados de la escritura.

  • Maestro de productos con su unidad de carga

    Si existe una unidad de carga estándar o hay que crearla. Es lo que decide qué tecnología entra en la conversación y cuál queda afuera.

  • Movimientos de un período representativo

    Cuántas entradas y salidas por hora tiene que sostener el sistema en el pico, no en el promedio. Un sistema dimensionado sobre el promedio se satura el primer día pico.

  • Dotación y turnos

    Qué parte del costo actual es trabajo, y cuánto de ese trabajo es caminata y traslado en lugar de valor agregado.

  • Equipos de elevación disponibles

    Con qué se mueve hoy la carga —autoelevadores o montacargas, apiladores, transpaletas— y qué de todo eso se sigue usando después del proyecto.

  • Restricciones del edificio y del negocio

    Columnas, portones, instalaciones colgadas, contrato de alquiler y estacionalidad. Son las que descartan alternativas antes de dibujarlas.

Quien todavía no puede reunir estos datos no está listo para un proyecto, y conviene decírselo antes que después. Si el proyecto avanza, el relevamiento detallado se completa desde un formulario que se puede guardar a medio hacer.

Qué entrega el diagnóstico

Cuatro cosas, por escrito. El estado actual de la operación, medido y no descrito. La capacidad real que tiene hoy el edificio, que es la pregunta que casi nadie tiene contestada. La propuesta ordenada por etapas, con lo que resuelve cada una. Y el orden de magnitud de la inversión de cada etapa.

No lleva precios cerrados: un precio anterior a la ingeniería de detalle es un número inventado. Tampoco promete un resultado porcentual. Lo que dice es qué limita hoy su operación, qué capacidad real tiene el edificio y en qué orden convendría avanzar. Si la conclusión es que todavía no conviene invertir, eso también queda escrito, con el motivo.

Qué decide usted y qué decide STOKA

Usted decide

El alcance del proyecto, el presupuesto, la prioridad entre etapas y los plazos del negocio. También qué parte de la operación se puede tocar y qué parte no.

STOKA decide y firma

El dimensionamiento, la ingeniería del sistema y la verificación técnica. Si el cálculo no da, no hay presupuesto que lo cambie: se lo decimos y proponemos otra cosa.

Hay una tercera categoría, que no decide ninguno de los dos. La tolerancia de planitud del piso y la carga admisible las fija el fabricante del equipo elegido, y las verifica un profesional matriculado con la medición hecha antes de la instalación. No se negocian ni se estiman.

Cómo trabajamos fuera de Argentina

STOKA trabaja desde su base en Mendoza, Argentina, y evalúa proyectos en toda Latinoamérica. La evaluación se hace a distancia con los datos de su operación, en el mismo idioma y con husos horarios cercanos, y viajamos cuando el proyecto lo justifica.

Lo que no vamos a decirle es que tenemos una oficina donde no la tenemos. Mendoza es la única base de STOKA: no hay otra sede, ni filial, ni personal radicado en otro país. Y un tiempo de llegada a planta que no podemos sostener no es un argumento de venta: es un problema esperando. Cómo se ejecuta cada etapa en su país se define en la propuesta, con responsable y alcance a la vista.

Qué pasa si le decimos que no

Pasa seguido, y es parte del método. A veces la operación está por cambiar y cualquier diseño de hoy queda viejo en seis meses. A veces el problema no es de volumen sino de orden, y comprar equipamiento sería gastar de más para resolver algo que se arregla reasignando ubicaciones.

Cuando la respuesta es que todavía no conviene, se lo decimos con el motivo y con qué tendría que cambiar para que convenga: qué dato habría que volver a medir, qué decisión del negocio lo destraba, qué escalón anterior conviene hacer primero. El diagnóstico le queda igual, y con él la conversación sigue abierta.

Preguntas frecuentes

El plano del almacén con medidas y altura libre, el listado de productos con su unidad de carga y los movimientos de un período representativo. Con eso alcanza para empezar. Si le falta alguno, escríbanos igual: parte del trabajo inicial es ayudar a armarlo.

No para la primera evaluación: se hace a distancia con los datos que usted envía. La visita técnica se coordina cuando el proyecto la justifica, y lo que se verifica en esa visita se lo decimos de antemano.

Respondemos en 24 horas hábiles. Esa primera respuesta dice si hay algo que evaluar, qué datos faltan y cuál sería el paso siguiente. No es una cotización: los precios no se publican ni se estiman por correo.

Sí. Se entra por el escalón que permita el presupuesto, y el primero —ordenar layout, ubicaciones, procesos y capacitación— no exige comprar equipos. Un almacén pequeño y ordenado rinde más que uno grande sin ubicaciones definidas.

Le queda el diagnóstico: qué limita hoy su operación, qué capacidad real tiene el edificio y en qué orden convendría avanzar. Si la conclusión es que todavía no conviene invertir, se lo decimos con el motivo.