El tiempo no se pierde en la descarga, se pierde después
Descargar un camión es rápido: los autoelevadores o montacargas vacían la caja en una fracción del tiempo que lleva verificar lo que bajó y guardarlo en su posición. Por eso el andén parece eficiente mientras la playa se llena. El desbalance entre esas dos velocidades es el que arma el cuello, y ninguna mejora en la descarga lo corrige.
La verificación decide la calidad del dato que después arrastra todo el almacén: si se cuenta a ojo y se firma el remito sin contrastar, la diferencia no desaparece, se pospone. La ubicación es la etapa que casi nunca tiene dueño: cuando el turno termina y la carga sigue en la playa, el pallet queda en un lugar que el sistema no conoce, y el próximo que lo necesite va a caminar. Esas dos son las que STOKA interviene primero.
Qué medir para saber si la recepción mejoró
Cuatro indicadores alcanzan, y se calculan con datos que el almacén ya tiene. Tiempo de permanencia del camión: hora de salida del andén menos hora de llegada a portería, promediada sobre los ingresos del período. Tiempo entre descarga y ubicación: hora del alta de la última posición guardada menos hora de fin de descarga, ingreso por ingreso.
Porcentaje de ingresos con diferencia: cantidad de ingresos cuya verificación no coincidió con el documento del proveedor, dividida por el total de ingresos del período. Porcentaje de ingresos registrados el mismo día: cantidad de ingresos dados de alta antes del cierre del turno en que entraron, dividida por el total del período.
El valor de partida se mide en el relevamiento y el objetivo se fija con usted: un número de referencia ajeno a su operación no ayuda a decidir nada.