Cómo se decide dónde va cada producto y con qué método se prepara
La reubicación por rotación se define con un criterio, no con una foto del stock de un martes. El criterio que usa STOKA es en cuántas líneas de pedido aparece cada producto en un período, no las unidades vendidas ni el valor: lo que hace caminar es la línea, no el volumen. Con ese orden, los productos de más líneas quedan a la altura de las manos y cerca de la consolidación, y el resto sube y se va al fondo.
El método se elige después, según cuántas líneas tiene un pedido promedio y cuánto se repiten los productos entre pedidos: pedido por pedido cuando son grandes, por lote cuando son de pocas líneas y se parecen entre sí, por zona cuando el recorrido no lo puede hacer una sola persona.
Qué se mide antes y después, y quién toma la medición
Un proyecto de preparación se apoya en cuatro indicadores, medidos igual antes y después. Tiempo por pedido: horas de preparación sobre pedidos preparados en el período. Pedidos por turno: los cerrados y confirmados, no los iniciados. Líneas por hora: líneas preparadas sobre horas de preparación efectiva. Exactitud: líneas preparadas sin error sobre el total de líneas preparadas.
STOKA no publica un valor de referencia para ninguno de los cuatro: depende de las líneas por pedido, del tipo de carga y del orden que ya tiene su almacén. El número que importa es el suyo. La medición la toma el supervisor del sector, sobre un período completo de operación y con el formato que deja el relevamiento, y se repite igual después del cambio. Dos mediciones tomadas de distinta manera no dicen nada sobre el proyecto.