De dónde salen las diferencias, y en qué orden se corrigen
Una diferencia de stock es el final de una cadena, no su principio. Las fuentes son cinco y cada una deja su rastro. La recepción registrada tarde se detecta comparando la hora del remito con la del alta en el sistema. El movimiento interno sin confirmar aparece como stock en una ubicación ya vacía. La preparación sin cierre deja el pedido despachado y la unidad asignada. La devolución sin reingreso muestra la nota de crédito emitida y la posición sin reponer. La merma no declarada solo se ve en el faltante.
El orden de corrección no es negociable: primero el origen, después el conteo. STOKA releva los cinco puntos con su responsable, define el registro obligatorio de cada paso y escribe el procedimiento que lo sostiene cuando cambia el personal.
Qué exactitud es razonable esperar, y sobre qué se mide
La exactitud de inventario no es un número suelto: cambia según lo que se mide. Medida sobre unidades despachadas, sobre líneas preparadas o sobre movimientos del sistema, la misma operación da tres resultados distintos. Por eso STOKA no publica un porcentaje suelto: el objetivo se fija con usted, sobre movimientos del sistema confirmados en el momento en que ocurren, y se mide siempre contra esa base.
El objetivo no se copia de una tabla. Se fija con usted sobre el valor medido al inicio del proyecto y por clase de rotación y de valor, porque un faltante en un insumo corriente y otro en un producto trazable no cuestan lo mismo. La regla que sí vale para cualquier operación es la misma: sin base declarada, un porcentaje de exactitud no se publica ni se acepta en un informe.