27 respuestas directas sobre automatizar un depósito en Argentina: qué es STOKA, cuánto cuesta, cuánto tarda y cómo funciona.
STOKA es un integrador argentino de sistemas automáticos de almacenamiento (ASRS) con base en Maipú, Mendoza. Diseña, importa, instala y mantiene depósitos automatizados —transelevadores, robots shuttle, torres verticales y software WMS/WCS— para operaciones industriales y logísticas en Argentina y Chile.
La base está en Carril Rodríguez Peña 35, Maipú, Mendoza. STOKA ejecuta proyectos en todo el territorio argentino —Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y el resto del país— y atiende proyectos en Chile con ingeniería y soporte desde Argentina, en el mismo huso horario y en el mismo idioma.
Los importa y los hace funcionar. La fabricación está a cargo de plantas especializadas; STOKA se ocupa de la ingeniería, el dimensionamiento, la importación, el montaje, la puesta en marcha, la integración con tu sistema de gestión y el soporte posterior. Es un solo interlocutor y un solo responsable del resultado.
Con operaciones que tienen el metro cuadrado caro o difícil de conseguir: centros de distribución, operadores logísticos, depósitos fiscales, plantas de alimentos y bebidas, farmacéuticas, minería y cadena de frío. El tamaño típico arranca en depósitos de unos 2.000 m² con altura libre disponible.
En quién responde cuando el sistema para. STOKA hace la ingeniería, el montaje y el service con equipo propio en Argentina, mantiene repuestos críticos en el país y trabaja en tu mismo huso horario. Un proveedor sin estructura local depende de técnicos y piezas que viajan desde el exterior.
Depende de cuánta altura libre estás desaprovechando. Alquilar suma un costo permanente: en el AMBA premium, 1.000 m² adicionales cuestan unos USD 88.000 por año, todos los años. Automatizar es una inversión por única vez que puede triplicar la capacidad del depósito que ya estás pagando.
Hasta el 66% de la superficie. Un depósito convencional pierde volumen en dos lugares: los pasillos que necesita el autoelevador y la altura que nadie usa. Al almacenar en altura y eliminar pasillos, la misma superficie guarda hasta tres veces más mercadería.
Cuando no hay altura libre para aprovechar, cuando el depósito tiene menos de unos 1.000 pallets de posición, cuando el mix de productos cambia por completo cada pocos meses, o cuando el edificio está alquilado con contrato corto: la inversión queda atada a un inmueble que no es tuyo.
Desde 7 metros ya hay sistemas que rinden, aunque el salto grande aparece a partir de los 10 a 12 metros. Los sistemas llegan hasta 40 metros. Con menos de 7 metros conviene mirar almacenamiento vertical en torres antes que un sistema de pallets completo.
Sí, pero con otra tecnología. En superficies chicas rinden mejor las torres verticales y los sistemas de cajas que un ASRS de pallets completo: ocupan pocos metros de piso, llegan a 10 metros de altura y acercan la mercadería al operario sin obra estructural.
Depende de la cantidad de posiciones y de la velocidad requerida, no de los metros cuadrados. Un proyecto típico de entre 1.000 y 3.000 posiciones se ubica en el orden de los cientos de miles de dólares. El precio se define después del relevamiento, no antes: la única forma de dar un número serio es medir la operación.
Entre 18 y 36 meses en la mayoría de los proyectos. El plazo depende sobre todo del costo del metro cuadrado en la zona: cuanto más caro el alquiler que dejás de pagar, más rápido vuelve la inversión. En zonas de alquiler barato el retorno se estira.
Sí. Hay líneas bancarias para bienes de capital y leasing, con plazos que llegan a los 10 años. Las tasas y los plazos cambian seguido, así que se cotizan al momento de la operación. STOKA arma el expediente técnico que el banco pide.
Sí, y hay que analizarlos caso por caso. Existen regímenes de promoción para bienes de capital con amortización acelerada y recupero de IVA, sujetos a requisitos como el certificado MiPyME y montos mínimos. STOKA aporta la documentación técnica; el encuadre impositivo lo define tu contador.
Mantenimiento preventivo, repuestos de desgaste y energía. El mantenimiento programado ronda unas pocas horas por mes y se planifica fuera del horario pico. El costo total a diez años suele ser menor que el de un sistema europeo equivalente, sobre todo por los tiempos de respuesta y el traslado de técnicos.
Un ASRS es un sistema automático de almacenamiento y recuperación: máquinas que guardan y sacan mercadería sin que una persona entre al área de almacenaje. En vez de que el operario vaya a buscar el producto, el sistema se lo acerca. Eso permite almacenar en altura y sin pasillos.
El transelevador es una máquina que se desplaza por un pasillo fijo subiendo y bajando para dejar y retirar pallets. El robot shuttle entra dentro de la estantería y se mueve por los canales. El transelevador rinde más en altura; el shuttle, en densidad y en cantidad de movimientos por hora.
El WMS es el software que sabe dónde está cada cosa y decide dónde guardarla; el WCS es el que le da las órdenes de movimiento a las máquinas. El WMS piensa, el WCS ejecuta. Un sistema automatizado necesita los dos, y suelen venir integrados.
Sí. La integración se hace por interfaz de datos y ya está resuelta con los sistemas más usados en Argentina y Chile: SAP, Oracle, Tango y desarrollos propios. Se define en la etapa de ingeniería, no al final: qué información viaja, en qué momento y en qué dirección.
Sí. Hay equipos preparados para frío positivo y negativo: los transelevadores operan hasta −30 °C y los robots shuttle hasta −25 °C. Además de resolver la operación, sacan al personal de la cámara, que es donde el frío pega en ausentismo y en costo laboral.
El sistema se detiene de forma segura y retiene la posición de cada carga. Al volver la energía, el software reconstruye el estado del inventario y retoma desde donde quedó, sin pérdida de trazabilidad. Para operaciones críticas se dimensiona respaldo de energía en la etapa de ingeniería.
Mantenimiento preventivo programado, del orden de unas horas por mes, más el recambio de los componentes de mayor desgaste según horas de uso. Se planifica en ventanas fuera del pico de operación. STOKA mantiene repuestos críticos en Argentina para que una falla no frene la operación durante semanas.
No del todo. El montaje se planifica por sectores para que el depósito siga operando, y la migración se hace por etapas. Las ventanas de parada se acuerdan en el cronograma antes de empezar, y suelen concentrarse en la puesta en marcha y en la migración del inventario.
STOKA, en planta y con el sistema ya instalado. La capacitación cubre la operación diaria, la resolución de las incidencias más frecuentes y el uso del software de gestión. La curva típica es de días, no de meses: el operario deja de buscar mercadería y pasa a trabajar en un puesto fijo.
No necesariamente. En la mayoría de los proyectos el personal se reasigna a tareas de mayor valor —control de calidad, preparación de pedidos especiales, supervisión del sistema— y lo que se elimina es la caminata, el traslado de pallets y el error de picking. La decisión sobre la dotación es de cada empresa.
Los resuelve el mismo equipo que hizo el proyecto. STOKA mantiene inventario de repuestos críticos en Argentina y da soporte técnico en español, en tu mismo huso horario. Solo lo que exige intervención de fábrica escala al exterior; el resto se resuelve en el país.
Sí. Los proyectos chilenos se atienden con ingeniería y soporte desde Argentina: mismo huso horario, mismo idioma y visitas técnicas coordinadas a sitio. El equipo puede visitar tus instalaciones, diagnosticar la operación y presentar una propuesta llave en mano en las mismas condiciones que en Argentina.
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