Qué es la densidad de almacenamiento

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La densidad de almacenamiento es cuántas posiciones entran por metro cuadrado. Cómo se calcula, qué la limita y hasta cuánto se puede multiplicar.

Qué es la densidad de almacenamiento

La densidad de almacenamiento es cuántas posiciones de mercadería entran por cada metro cuadrado de depósito. Es el indicador que explica por qué dos depósitos del mismo tamaño guardan cantidades distintas, y por qué a veces el problema no se resuelve alquilando más superficie. Esta página explica qué es, cómo se calcula, qué la limita y hasta cuánto se puede multiplicar sin salir de los datos verificados.

¿Qué es la densidad de almacenamiento?

La densidad de almacenamiento es la cantidad de posiciones de mercadería que entran por metro cuadrado de superficie. Se calcula dividiendo las posiciones totales por los metros cuadrados de la nave. Sube cuando se almacena en altura y cuando se reducen los pasillos; baja cuando hace falta acceso directo a cada posición.

Por qué es un indicador mejor que la superficie

La superficie dice cuánto piso tiene; la densidad dice cuánto está sacando de ese piso. Dos depósitos de 2.000 metros cuadrados pueden diferir por un factor de tres en posiciones, según cuánta altura aprovechen y cuánto pasillo necesiten. Por eso, cuando un depósito se queda chico, la primera pregunta útil no es cuántos metros faltan sino cuál es la densidad actual y cuánto margen queda para subirla. Muchas veces el margen alcanza y la mudanza no hace falta.

Los dos factores que la determinan: altura y pasillo

La densidad se gana en dos direcciones. Hacia arriba: cuanta más altura libre se aprovecha, más niveles de estantería entran sobre la misma huella, y eso puede multiplicar hasta 3 veces lo que guarda una estantería convencional. Hacia los costados: los pasillos que necesita un autoelevador o montacargas para girar con la carga se repiten entre cada par de estanterías y se llevan una porción grande del piso. Los sistemas que trabajan dentro del canal de la estantería, o que llevan la carga hasta el operario en lugar de hacer que el operario camine, no necesitan ese pasillo. Al eliminarlo se libera hasta el 66% de la superficie. Los dos efectos no se suman: son dos formas de mirar la misma ganancia.

Qué se pierde al ganar densidad

Densificar tiene un costo que conviene decir: cuanto más densa es la configuración, menos accesible es cada posición individual. Un sistema de alta densidad puede guardar varias unidades en profundidad, y para llegar a la del fondo hay que mover las de adelante. Eso es excelente para mercadería con pocas referencias y mucho volumen por referencia, y malo para un depósito con miles de referencias distintas donde hay que llegar a cualquiera en cualquier momento. La densidad máxima no es siempre la configuración correcta: la correcta es la que corresponde al perfil de rotación de su mercadería, y ése es el análisis que ordena la decisión.

Cuánto vale un punto de densidad

Calcule el valor del espacio con el alquiler o el costo de oportunidad de su propio inmueble. Una superficie liberada puede permitir crecer o reorganizar actividades; solo es ahorro de alquiler si reduce una obligación de pago real.

Cómo comparar la densidad entre dos depósitos

Comparar densidades sirve sólo si se comparan cosas equivalentes. Antes de mirar el número hay que igualar tres cosas: la unidad de almacenamiento, porque no es lo mismo contar pallets que contar cajas; la superficie que se toma como base, que tiene que ser la misma en los dos casos —o siempre la nave completa, o siempre la superficie efectivamente ocupada por estantería—; y el nivel de acceso, porque una configuración en profundidad y una con acceso directo a cada posición no son intercambiables aunque den el mismo número. Una vez igualado eso, la densidad se vuelve un indicador útil para comparar un depósito contra sí mismo en el tiempo, que es el uso que más sirve: medirla hoy, aplicar los cambios y volver a medirla. Si sube sin que haya bajado el nivel de servicio, la reorganización funcionó.

La densidad correcta, no la máxima

La densidad de almacenamiento es el indicador que hay que mirar antes de decidir si falta espacio o falta aprovechamiento. Se calcula con dos números que cualquiera puede sacar: posiciones totales y metros cuadrados. Lo que no se resuelve solo es cuál es la densidad correcta para su operación, porque la máxima teórica casi nunca es la adecuada: depende del perfil de rotación. Un depósito con pocas referencias y mucho volumen por referencia puede ir a fondo con configuraciones profundas; uno con miles de referencias y pedidos chicos necesita acceso, y ahí la densidad máxima sería un problema operativo disfrazado de mejora. La forma de decidirlo es cruzar el inventario real contra el patrón de pedidos, no elegir un sistema y adaptar la operación después. STOKA hace ese análisis con los datos de su depósito, sin cargo, y el resultado es un número comparable contra el que tiene hoy.

Preguntas frecuentes

Dividiendo las posiciones totales de mercadería por los metros cuadrados de la nave. Es un número que cualquiera puede sacar con el inventario y el plano, y sirve para comparar contra lo que el mismo piso podría rendir aprovechando la altura.

Hasta 3 veces lo que guarda una estantería convencional, que es el tope. No hay un valor por tramo de altura que se pueda publicar: el número concreto de su proyecto sale del relevamiento, con la altura libre medida, la unidad de carga y el nivel de acceso que necesite la operación.

No. Cuanto más densa es la configuración, menos accesible es cada posición individual. Conviene con pocas referencias y mucho volumen por referencia; no conviene cuando hay que llegar a cualquiera de miles de referencias en cualquier momento. La densidad correcta la define el perfil de rotación.

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