Qué va arriba y qué se queda abajo
Una entreplanta rinde cuando arriba va lo liviano y de manipulación manual. El caso más claro es la preparación de pedidos de artículos chicos: estantería de picking en dos niveles, con el operario trabajando arriba y el consolidado bajando a la zona de despacho.
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También funciona muy bien para oficinas adentro de la nave, con vista a la operación y sin ocupar superficie de almacenamiento, y para archivo, que es peso repartido, poca circulación y consulta esporádica. Abajo conviene dejar lo pesado, lo voluminoso y todo lo que se mueve con autoelevador, porque la playa de maniobra y la altura de mástil piden espacio libre. El error más común es proyectar una entreplanta para guardar arriba lo mismo que se guarda abajo. Cuando eso pasa, la carga por metro cuadrado se dispara, la estructura se encarece y el proyecto pierde sentido frente a otras alternativas de densificación.
