Cómo reducir costos logísticos: dónde se va el dinero y cómo recuperarlo

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Estrategias para bajar los costos de almacenamiento y logística: mano de obra, errores, espacio y energía. Cómo la automatización reduce el costo por pedido.

Cómo reducir costos logísticos: dónde se va el dinero y cómo recuperarlo

El costo logístico pesa distinto en cada empresa, y en una operación de almacén manual tiende a crecer todos los años. La presión por reducir costos de almacenamiento es constante, pero muchas empresas atacan los síntomas equivocados. Antes de recortar, conviene entender dónde se va realmente el dinero en un depósito: mano de obra, errores, uso ineficiente del espacio, energía y stock inmovilizado. En esta guía analizamos los cinco grandes focos de costo logístico y cómo la automatización ataca cada uno para bajar el costo por pedido de forma estructural, no con recortes temporales.

Foco 1: La mano de obra, el costo que más crece

En un almacén tradicional, buena parte del costo operativo es mano de obra, y la actividad más cara suele ser la preparación de pedidos: el operario camina hasta el producto en lugar de preparar. Cada año los salarios suben y conseguir personal calificado cuesta más. Con sistemas de preparación asistida, donde el producto llega al operario, desaparece el recorrido y el tiempo se usa en preparar. Cuánto mejora en su operación sale del relevamiento: depende de la distancia que se recorre hoy y del perfil de pedidos. No se trata de reemplazar gente, sino de que cada operario sea mucho más productivo.

Foco 2: Los errores de picking y sus costos ocultos

Un error de preparación no termina cuando se detecta: sigue costando después. El pedido mal despachado vuelve, alguien lo reprocesa, se vuelve a despachar, y mientras tanto el cliente ya sabe que pasó. Ninguno de esos costos aparece en el presupuesto del depósito —están repartidos entre transporte, atención al cliente y reposición—, y por eso casi nunca se los mide. La automatización actúa sobre el origen: el sistema registra cada movimiento en el momento en que ocurre y el operario deja de depender de leer bien una etiqueta en un pasillo mal iluminado. Lo que se puede sostener como resultado es una mejora de la exactitud de inventario, medida sobre una base declarada, no la desaparición del error.

Foco 3: El espacio mal aprovechado

Pagar alquiler o amortización por metros cuadrados que no se usan bien es un costo silencioso. Un almacén tradicional deja sin usar buena parte de su volumen, porque almacena en superficie y no en altura. La automatización de alta densidad permite almacenar hasta 3 veces más en el mismo espacio, según la altura libre y la configuración, y eso muchas veces evita una mudanza o una ampliación. Aprovechar mejor el espacio existente es una de las formas más directas de reducir el costo logístico por unidad almacenada.

Foco 4: Energía y operación 24/7

Un almacén automatizado consume energía de forma más eficiente: los sistemas modernos recuperan energía en el frenado de los transelevadores y operan en la oscuridad (dark warehouse) sin necesidad de iluminar toda la nave. Además, al funcionar 24/7 sin turnos nocturnos costosos, el costo por hora de operación baja de forma estructural. En cámaras de frío, donde la energía es crítica, la automatización reduce además las pérdidas por apertura de puertas y presencia de personal.

Foco 5: El stock inmovilizado y el capital de trabajo

El inventario inmovilizado es dinero que no rota. Un WMS con datos en tiempo real mejora la rotación, reduce el sobrestock y permite trabajar con menos inventario de seguridad gracias a la previsibilidad del sistema. En Argentina, además, los beneficios fiscales como el RIMI permiten amortizar en dos cuotas anuales y acortar el recupero del IVA, mejorando el flujo de caja del proyecto de automatización y reduciendo el costo financiero real de la inversión.

Reducir costos sin recortar capacidad

Bajar el costo logístico de forma sostenible no es cuestión de recortes temporales, sino de atacar los focos estructurales: mano de obra improductiva, errores, espacio desperdiciado, energía y stock inmovilizado. La automatización ataca los cinco a la vez y reduce el costo por pedido de manera permanente. Con los beneficios fiscales vigentes en Argentina, el retorno de la inversión se acelera todavía más. En STOKA calculamos el ahorro específico de su operación y el payback del proyecto.

Preguntas frecuentes

Depende de la operación, y por eso no publicamos un porcentaje. Lo que baja el costo por pedido es la combinación de cuatro cosas: más pedidos preparados por hora, menos errores, mejor uso del espacio y más horas de operación. Cuánto suma cada una en su caso se calcula con sus datos en el relevamiento.

No necesariamente. El objetivo es que el tiempo del operario se use en preparar y no en caminar, y reasignar al personal a tareas de mayor valor, en un contexto donde conseguir mano de obra es cada vez más difícil. La decisión sobre la dotación es de cada empresa.

En Argentina, el RIMI permite amortizar en dos cuotas anuales iguales y recuperar el IVA en tres períodos fiscales en vez de seis, y el Decreto 513/2025 reduce los aranceles según la clasificación NCM. Esto mejora el flujo de caja y baja el costo real de automatizar.

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